miércoles, 4 de noviembre de 2009



Debes llorar todo ese dolor, llorar la tristeza, llorar las tragedias
, llorarlo todo. Llorar todo el dolor, sacarlo, porque ocupa un lugar de la alegría, del amor. Cuando lloras no solo lloras el dolor, también lloras el odio, el resentimiento, la frustración, te vacías de todo eso.
Cuando lloras riegas, y tal vez algo florezca. Porque cada lágrima trae una enseñanza, cada lágrima es una parte de ti que muere, cada lagrima es algo de ti que quiere renacer.
Y una vez que lo hayas llorado todo, toda la tristeza, la soledad, comprenderás que las cosas simplemente son como son, y no por eso han de ser malas.
Las cosas son como son, bellas, duras, inexplicables, complicadas. Hay de todo en la vida, obstáculos, alegría, sin sabores… llora mucho, pero luego ríe, porque eso hacen las esperanzas, lloran todo lo que esperan pero ríen sabiendo lo que vendrá.

viernes, 30 de octubre de 2009


Te conseguí la luz del sol a medianoche y el numero después del infinito e instale la osa mayor en tu diadema y tu seguías ahí como si nada.
Endulcé el agua de mar para tu sed, te alquilé el cuarto menguante de la luna y como buen perdedor busqué en la cama las cosas que el amor no resolvía.
Y como duele que estés tan lejos, durmiendo aquí en la misma cama. Como duele tanta distancia, aunque te escucho respirar estás a cientos de kilómetros.
Y duele quererte tanto, fingir que todo esta perfecto mientras duele gastar la vida, tratando de localizar lo que hace tiempo se perdió
Acabe con los jardines por tus flores, inventé la alquimia contra la utopía y he llegado a confundir con la ternura, la lástima con que a veces me miras.
Que triste es asumir el sufrimiento, patético es creer que una mentira convoque a los duendes del milagro que te hagan despertar enamorado.
Porque nos duele, tanta distancia. Fingir que todo está perfecto mientras sientes que te duele gastar la vida, durmiendo aquí en la misma cama
Como duele...

lunes, 12 de octubre de 2009


Tengo una orquídea,
dejemos que todo suceda de golpe,
perdoname.

Ya sé que el amor es paciente
y sabe esperar,
el mío es urgente
, además transparente,

y no sabe engañar,



y no puede aprender..

martes, 6 de octubre de 2009

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que valga la pena . . .


Tal vez valga la pena perder para poder ganar. Tal vez valga la pena caerse para poder levantarse, equivocarse para poder acertar. ¿Vale la pena decir siempre la verdad? Algo vale la pena cuando es mayor el beneficio que el costo ¿Pero cómo se puede estar seguro de eso? El esfuerzo, el dolor, el sufrimiento vale la pena solo si nos hace mejor, si nos hace creer. La vida misma vale la pena de vivir. La vida trae, lleva y deja, dolores, sacrificios, odios, rencores, peligros, preguntas, también alegrías, amores, reconciliaciones, respuestas..

martes, 29 de septiembre de 2009

Las puertas del Cielo..


Basta de vivir así. ¿Saben cuál es el problema? El problema es la obsesión que tienen con la felicidad. ¿Por qué no se dejan de corchar con la felicidad? Todos, absolutamente todos están dele que te dele buscando la felicidad ¿Y qué es lo único que encuentran? Amargura. ¿Por qué? Porque esa felicidad que tan obsesionados están buscando es lo que los está torturando en verdad. Viven amargados buscando ese algo que les falta, ese algo que no tienen, ese algo que de tenerlo los haría más felices. Viven en las mismísimas puertas del cielo, siempre ahí a punto de entrar, a punto de llegar, a punto de conseguir esos cinco que faltan para el peso. Siempre ahí apunto de… golpeando las puertas del cielo, tratando de recuperar ese paraíso perdido, queriendo siempre llegar a la felicidad. Vivimos en las puertas del paraíso y créanme, que si cruzan esa puerta todo se termina. Porque esa felicidad, supuesta, ese cielo, ese paraíso, es que nada falte ¿pero qué pasa? Siempre falta algo. Y está muy bien que sea así, porque eso que nos falta es lo que nos mantiene vivos. La felicidad no es tenerlo todo, la felicidad son esos momentos lindos, fugaces, esos chubasquitos de éxtasis que ocurren muy de cuando en cuando, mientras uno sigue buscando ese algo que falta. Si vivimos siempre amargados buscando eso que nos falta vamos a estar siempre ante las puertas del cielo, siempre mirando la fiesta desde afuera.. La amargura de buscar la felicidad y no encontrarla, de estar en las puertas del paraíso y no poder entrar. Esa amargura nos hace perder de la fiesta, de la fiesta de estar vivos.

jueves, 24 de septiembre de 2009